Integración de América del Norte crece en la era Trump

Al margen del discurso proteccionista del presidente estadounidense, el monto del intercambio comercial trilateral de EU, Canadá y México se expandió 8% el año pasado, a 1.25 billones de dólares


Los flujos de comercio de productos (exportaciones más importaciones) entre México, Estados Unidos y Canadá han mantenido una tendencia creciente en el periodo de gobierno del presidente Donald Trump, a pesar de sus amenazas y acciones arancelarias.

En el 2018, el comercio intrarregional de mercancías sumó 1 billón 253,584 millones de dólares, lo que representó un alza interanual de 8% y un récord.

De enero a abril, el valor aduanal de los productos comercializados entre los tres países totalizó 409,669 millones de dólares, un aumento de 0.7% a tasa anual, según datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos y del Banco de México.

Estas tendencias se han dado mientras Trump ha mantenido un discurso proteccionista y ha elevado los aranceles, particularmente contra China, sobre productos específicos como acero, aluminio, lavadoras y paneles solares, entre otros.

Al mismo tiempo, la integración se ha regulado bajo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994, y Trump ha impulsado la renovación de este pacto con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en proceso de ratificación.

La región tiene una alta complementariedad, con una amplia variedad de bienes producidos conjuntamente, por ejemplo, el gas natural, circuitos integrados y plásticos de Estados Unidos, textiles, cables y vidrio de México y acero, madera y electrónica de Canadá.

Fernando Ruiz Huarte, director general del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce), dijo que el mayor crecimiento de los flujos comerciales intrarregionales en América del Norte obedece sobre todo al crecimiento de las economías de las tres naciones.

De acuerdo con proyecciones del Banco Mundial, el producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos creció 2.9% en el 2018 y escalará 2.5% en el 2019, mientras que el de México subió 2% el año pasado y avanzará 1.7% en el año en curso.

"El aumento del comercio en Norteamérica es reflejo principalmente del incremento de las economías y, en consecuencia, las compras externas han aumentado independientemente de la guerra comercial entre Estados Unidos y China", explicó Ruiz Huarte.

En consecuencia también, las cadenas en la región se han fortalecido con un mayor volumen de comercio y se prevé que el T-MEC integre más las cadenas de valor de América del Norte, debido a sus exigencias de mayor contenido de valor regional para gozar de las ventajas arancelarias.

Pero el contexto global está jugando en contra. La actividad económica mundial continuó debilitándose a principios del 2019, con el comercio internacional y la manufactura mostrando signos de marcada debilidad. El PIB del mundo aumentó 3% en el 2018 y se desaceleraría a 2.6% en el 2019, según el Banco Mundial.

Muchos economistas consideran que el TLCAN ayudó a las industrias manufactureras de América del Norte a ser más competitivas a nivel mundial a través de una mayor integración económica, incluido el desarrollo de cadenas de suministro.

La profundización de la integración de la fabricación entre las partes del TLCAN ha cambiado significativamente la naturaleza de la relación trilateral. Los tres países no se venden simplemente productos terminados, sino que cada vez más los producen juntos.

Como resultado, las cadenas de suministro han cruzado cada vez más las fronteras nacionales, a medida que el trabajo de fabricación se realiza donde es más eficiente.

Según un análisis del Congreso estadounidense, si bien el TLCAN pudo haber acelerado el comercio en América del Norte desde 1993, otros factores, como los patrones de crecimiento económico y las medidas de liberalización unilaterales de México, también afectaron el comercio.

El comercio se ha visto afectado asimismo por factores como las fluctuaciones monetarias. En particular, las ganancias y pérdidas de trabajo desde la entrada en vigor del TLCAN pueden no ser totalmente imputables al acuerdo. Los niveles de comercio y empleo tienden a aumentar durante los ciclos de crecimiento económico y tienden a disminuir a medida que disminuye el crecimiento.

Por Roberto Morales / El Economista

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