La pobreza como factor de visibilización del Movimiento de personas con discapacidad

A condiciones que impiden la visibilización de las personas con discapacidad se suma lo pobreza como un factor determinante.


El próximo cuatro de diciembre, con motivo de la conmemoración del día internacional de las personas con discapacidad (3 de diciembre) por iniciativa de Martha García y Alfredo Jiménez, se está gestando el Movimiento de Personas con Discapacidad. El objetivo del movimiento, este año, es el de visibilizar a este sector de la población que ha sido ignorado por sociedad y gobierno durante largos años.

Sobran razones para que las personas con discapacidad busquemos esta visibilización. La discriminación, falta de empleos, de acceso a la educación, al transporte público, barreras arquitectónicas, culturales y actitudinales son sólo algunas de estas razones. Sin duda la pobreza es otra razón más que no podemos soslayar.

En México la institución encargada de la medición de los índices de pobreza es el CONEVAL. Es importante mencionar que la pobreza ha dejado de medirse unidimensionalmente, ya que esta debe entenderse de manera multidimensional, por lo que desde el 2008 la metodología para hacer esta medición toma en cuenta además del ingreso de la persona otras dimensiones como son: el rezago educativo promedio en el hogar, acceso a los servicios de salud, a la seguridad social, calidad y espacios en la vivienda, acceso a los servicios básicos de la vivienda, a la educación y el grado de cohesión social. Esto hasta 2018, ya que se estableció que cada diez años se actualizarían los criterios en atención a la realidad social. Como se observa, la pobreza no puede reducirse al simple hecho de tener pocos o nulos ingresos, sino que además se deben tener cubiertas todas estas otras necesidades básicas para tener una aceptable calidad de vida.

Carlos Fonce, activista social y analista en temas de política pública y discapacidad, se ha dado a la tarea de hacer un revelador análisis estadístico de la relación pobreza-discapacidad en México con datos del CONEVAL, entre otras fuentes.

En la Gráfica 1, del mencionado análisis, podemos ver como en 2010 el porcentaje de pobreza de las personas sin discapacidad (PSD) era del 45.66%; mientras que el de las personas con discapacidad (PCD), del 54.2%. Para el 2018 (hasta donde se tienen datos), el índice de pobreza de las PCD era del 46.2%. Sí, se ha avanzado, sin embargo, si compramos el índice de pobreza de las PSD en 2010, 45.66%, con el de las PCD del último reporte (2018) 46.2%, podemos concluir que existe un rezago de diez años entre las PCD en situación de pobreza con relación a las PSD en la misma situación.

Cabe destacar que debido a que la pobreza ya se mide de manera multidimensional, el CONEVAL sitúa en cuatro cuadrantes a la población atendiendo al ingreso y a las otras dimensiones anteriormente mencionadas, quedando en el Cuadrante I aquellos que no alcanzan el ingreso mínimo necesario y tampoco satisfacen las demás necesidades básicas; son justamente las personas de este cuadrante a las que alude la anterior gráfica.

Como podemos darnos cuenta la pobreza entre las personas con discapacidad es alarmante, razón más que justificada para buscar que se deje de invisibilizados. También podemos explicarnos algunas otras de las razones por las que es imperativo busquemos ser vistos, ya que justo encuentran su origen aquí: en la pobreza.

Esperemos este Movimiento de Personas con Discapacidad logre su objetivo inicial, y a año tras año vayamos avanzando en la obtención de nuestros derechos para que más temprano que tarde podamos estar hablando de una plena inclusión.

Por Cristian Mendoza Vázquez | Animal Político
@YoTambien

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