¿El ciberataque a oleoducto de EU afectará los precios de la gasolina en México?

México importa la mayoría de la gasolina que consume de la Costa Este de Estados Unidos, justo donde ocurrió el incidente que pone en jaque el abasto de combustible


Si en los próximos días o semanas observa que los precios de la gasolina en nuestro país empiezan a subir, es muy probable que la causa de dichos ajustes se encuentre muy lejos de nuestro país, a miles de kilómetros y con un océano de por medio, supuestamente en Europa del este.

Y pese a estar la causa tan lejos de nosotros, puede golpear en nuestro país, todo porque el primer golpe lo recibió nada más y nada menos que nuestro principal socio comercial, Estados Unidos.

Contextualicemos: Apenas la semana pasada un análisis de KPMG, realizado mediante consultas a los principales directivos de grandes corporativos que operan en nuestro país, daba cuenta de que el factor número uno de preocupación era nada más y nada menos que los ciberataques, algo que llamó poderosamente la atención porque dicho factor subía cada vez más entre aquellos que generaban preocupación a los capitanes de las empresas, hasta llegar al primer sitio.

Pues bien, el pasado fin de semana quedó demostrado el porqué la probabilidad de ataques cibernéticos se colocó en el primer sitio de las preocupaciones de los directivos de empresas.

El domingo, el gobierno de Estados Unidos declaró estado de emergencia en algunas regiones del país tras un ciberataque a la mayor red de oleoductos del país, que la dejó inactiva desde la noche del viernes.

El golpe fue directo, las versiones hasta ahora conocidas señalan que un grupo de piratas informáticos desconectó por completo y robó más de 100 GB de información del oleoducto operado por Colonial Pipeline. Dicho oleoducto transporta más de 2.5 millones de barriles de combustible por día, equivalente a 45 por ciento del suministro de diésel, gasolina y combustible que consumen los aviones de la costa este.

Estados Unidos ya trabajaba para restablecer el servicio, pero ante las continuas fallas de las líneas principales, el gobierno decidió decretar el estado de emergencia para facilitar el transporte del combustible por otros medios, principalmente carretera.

En ese país el transporte de combustible está muy regulado, sobre todo por vías terrestres, por lo que no es fácil implementar rutas de abasto, mismas que fueron autorizadas e implementadas fast track mediante órdenes presidenciales para evitar una crisis mayúscula.

La red afectada tiene una extensión superior a los 8,850 kilómetros, inicia en la parte sur de Estados Unidos en su frontera con México y finaliza cerca de Canadá, el golpe a la costa este de Estados Unidos sería devastador en caso de un desabasto generalizado.

Efectos
Para los analistas del mercado energético, ante la falta de información completa y en virtud de las medidas de emergencia que implementó el gobierno estadounidense, al grado de valorar la probabilidad de otorgar facultades especiales al presidente Biden para contrarrestar cualquier crisis, o evitar que se profundice, es inevitable un ajuste en los precios internacionales.

Estos mismos analistas consideran que como consecuencia, es probable que los precios del combustible aumenten entre un 2 y 3 por ciento; pero el impacto será más profundo si el "paro" del oleoducto se prolonga por mucho más tiempo. Este lunes los futuros de gasolina se han visto más afectados, con alzas de hasta 4 por ciento tocando máximos de tres años.

La empresa gestora del oleoducto ha sufrido un ataque ransomware, consistente en que un grupo de piratas informáticos bloqueó el acceso a los ordenadores de la compañía y pide dinero para liberarlos. Si bien la compañía no ha señalado quién podría estar detrás del ataque, expertos de ciberseguridad dijeron a medios estadounidenses que todo apunta como posible sospechoso a DarkSide, un grupo de piratas informáticos supuestamente basado en el este de Europa.

Dependencia de gasolina estadounidense
Al cierre del año pasado México importaba alrededor de 70 por ciento de su consumo de gasolina, de esta proporción el 90 por ciento provenía del mercado estadounidense y una gran parte proviene justamente de los oleoductos de la costa este de Estados Unidos.

Hasta la noche del lunes en México, la empresa afectada no había ofrecido detalles sobre cuánto tiempo estarán cerrados los oleoductos, ni tampoco cuánto dinero están pidiendo los piratas informáticos para liberar sus ordenadores.

Según la empresa de ciberseguridad Coveware, el año pasado, las víctimas de ransomware tuvieron que pagar una media de 310,000 dólares para desbloquear sus sistemas informáticos

El conflicto no es el dinero, sino ceder ante las presiones de criminales que pueden hacer un daño mayúsculo, eso es lo que está verdaderamente en juego, según opinaban medios estadounidenses este mismo lunes.

Por Antonio Sandoval / ALTO NIVEL

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