¿Genocidio en México? Relato de la expulsión a la comunidad china

Imanol Caneyada presenta una novela sobre la poco documentada expulsión de la comunidad oriental impuesta por Plutarco Elías Calles


El exterminio de los orientales no fue amable: se crearon leyes restrictivas para ellos, pequeños barrios a manera de guetos y fueron despojados de sus propiedades. El caso extremo fue la muerte de miles de hombres y mujeres que pedían permanecer en el país. De este genocidio poco se documentó en la historia oficial y menos se menciona en el presente, afirmó el escritor y periodista Imanol Caneyada.

?El suceso que yo documento es posterior al caos de la Revolución, en un país aparentemente pacificado, cuando las luchas internas ya terminaron y eran inicios del gran proyecto del México moderno impulsado por Plutarco Elías Calles, él y un grupo de diputados ya en el poder impulsan toda una política de Estado a través de leyes para acosar a la población china con el objetivo de despojarlos con un discurso tremendamente nacionalista. Se crearon grupos paramilitares que colgaban a los chinos de los árboles si se negaban a dejar el país?, apuntó el novelista.

Foto: Secretaría de Cultura

Caneyada exploró este episodio histórico a través de su reciente novela Fantasmas del oriente, (Planeta 2021) donde propone reflexionar sobre la sociedad actual, construida en el victimismo, frente a un genocidio silenciado. Para ello creó al personaje Iturbide Ayón, un descendiente chino que en pleno siglo XXI pide al gobierno mexicano la restitución de las propiedades que le quitaron a su abuelo y padre quienes habitaron Sonora.

?Planteo esta premisa para hacer un examen de conciencia y sobre todo entender cómo el silencio de estos actos hace que como sociedad no seamos responsables históricamente?, apuntó el autor al asegurar que no hay una cifra exacta del número de personas de origen oriental asesinadas en el país.

Foto: Planeta de Libros

Para entender el relato contado desde el presente vale recordar que a finales del siglo XIX, el gobierno mexicano y el chino firmaron un convenio para que la población de China emigrara a México, pues Porfirio Díaz necesitaba mano de obra para la construcción de las vías ferroviarias y para la explotación de las minas en la zona norte donde era escasa la población. Pero en tiempos revolucionarios, los opositores señalaron a los chinos como porfiristas e iniciaron la persecución.

?Hay varias etapas contra la comunidad China en México. Durante la Revolución hay episodios terribles como el de Torreón donde masacraron 303 chinos en colaboración con los pobladores, hubo otro genocidio en Nuevo León donde se habla de seis mil muertos, pero no hay datos exactos. En plena guerra de la Revolución se dan estos excesos y ejecuciones masivas con el argumento de que los chinos eran porfiristas?, refirió.

Foto: Harold Miller | BBC

En la novela, la reflexión sobre el racismo, la xenofobia, el rechazo al otro y el nacionalismo mal entendido se da desde la mirada de un joven quien representa una generación absorbida en los derechos humanos y la igualdad de culturas. Caneyada se pregunta cómo reaccionaría la sociedad del siglo XXI al enterarse de este crimen.

?Un perdón no es suficiente, pero es un principio para reconocer que hubo un error, un crimen, e iniciar una reflexión sobre lo que hicimos como sociedad en un momento de la historia?, concluyó.


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