Estados Unidos admite que la negociación con Irán será un proceso largo

Teherán y las potencias mundiales inician sus conversaciones para rescatar el acuerdo nuclear de 2015, que fue abandonado por Estados Unidos en el gobierno de Donald Trump


Estados Unidos reconoció este martes que el diálogo con Irán para rescatar el acuerdo nuclear de 2015 será un proceso "largo" y tendrá "partes difíciles", aunque defendió que la vía diplomática es el "mejor camino" para evitar que la República Islámica se haga con una bomba nuclear.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, hizo esas declaraciones después del inicio este martes en Viena de una reunión entre Irán y seis grandes potencias, entre ellas Estados Unidos, para rescatar el acuerdo nuclear de 2015, en peligro desde el abandono de Washington en 2018 y los siguientes incumplimientos iraníes.

Irán y las potencias mundiales mantuvieron lo que calificaron de conversaciones "constructivas" martes y acordaron formar grupos de trabajo para discutir las sanciones que Washington podría levantar y potenciales restricciones nucleares a Teherán.

Los intermediarios europeos han comenzado a intercambiar información entre funcionarios iraníes y estadounidenses en Viena para intentar que ambos países vuelvan a cumplir con el acuerdo, que levantó las sanciones a Irán a cambio de paralizar su programa nuclear.

El ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retiró del acuerdo en 2018, lo que llevó a Irán a sobrepasar constantemente los límites del acuerdo sobre su programa nuclear diseñados para dificultar el desarrollo de una bomba atómica, una ambición que Teherán niega.

Las conversaciones del martes incluyeron una reunión de las partes restantes del acuerdo original: Irán, Reino Unido, China, Francia, Alemania y Rusia en un grupo llamado Comisión Conjunta que está presidido por la Unión Europea. Estados Unidos no asistió.

La primera reunión de la comisión mixta este martes fue "fructífera", anunció el embajador ruso para las organizaciones internacionales, Mijail Ulianov, tras un encuentro de dos horas de los miembros del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC): Irán, Alemania, Francia, el Reino Unido, China y Rusia, bajo la égida de la Unión Europea (UE).

"La restauración" del acuerdo alcanzado en 2015 y socavado por la retirada en 2018 de Estados Unidos "no se producirá inmediatamente", tuiteó el diplomático. "Pero lo más importante, (...) es que el trabajo práctico para conseguir este objetivo ha comenzado".

Si bien ni Washington ni Teherán dicen que esperan avances rápidos en las conversaciones, tanto ellos como la Unión Europea (UE) describieron los primeros intercambios en términos positivos.

"Las conversaciones en Viena fueron constructivas nuestra próxima reunión será el viernes", dijo el negociador jefe de Irán en materia nuclear, Abbas Araqchi, a la televisión estatal iraní.

"Es un paso bienvenido, es un paso constructivo, es un paso potencialmente útil", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, a periodistas en Washington, pero insistió en la expectativa de Estados Unidos de que las conversaciones indirectas sean "difíciles".

En Twitter, el coordinador jefe de la UE, Enrique Mora dijo la reunión de la Comisión Mixta fue constructiva. "Hay unidad y ambición para un proceso diplomático conjunto con dos grupos de expertos sobre la implementación nuclear y el levantamiento de las sanciones".

"Intensificaré los contactos por separado aquí en Viena con todas las partes relevantes, incluido Estados Unidos", añadió.

Reuniones indirectas
No está previsto que los representantes estadounidenses e iraníes se sienten en la misma mesa a negociar. Los contactos entre ambas delegaciones se producirán a través de intermediarios, que se desplazarán entre un hotel y otro, ante la negativa iraní de mantener conversaciones directas.

La delegación estadounidense está liderada por el emisario estadounidense para Irán, Robert Malley, quien se encuentra en un céntrico hotel de Viena, a pocos metros de otro en el que se reúnen las delegaciones de Irán, China, Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido, los demás países que firmaron el acuerdo hace seis años.

"Nos preocupan los programas de misiles balísticos de Irán (...), sus actividades en la región. Queremos hablar de ello. Pero nos interesa abordarlo cuando hayamos dejado a un lado la actual cuestión nuclear", puntualizó Malley a la radio NPR.

Pese a no haber un contacto directo, la cita en Viena permite "una interacción en tiempo real", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, en una rueda de prensa.

"Intensificaré los contactos por separado aquí en Viena con todas las partes relevantes, incluido Estados Unidos", añadió.

Una de las mayores dificultades en este proceso es que el nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quiere que la República Islámica dé el primer paso y acabe con sus incumplimientos del acuerdo como una señal de buena fe; mientras que Teherán considera que Washington debería ser el primero en actuar porque fue ese país el que abandonó el pacto.

Los dos grupos de expertos se han encargado de armonizar las listas de sanciones que Estados Unidos podría levantar con las obligaciones nucleares que debería cumplir Irán, y de informar el viernes, cuando la Comisión Mixta se reúna de nuevo.

Una resolución de la cuestión nuclear podría ayudar a aliviar las tensiones en Oriente Medio, especialmente entre Irán e Israel, así como con los aliados árabes suníes de Estados Unidos, como Arabia Saudita, que temen la posibilidad de que un Irán chií obtenga armas nucleares.

El inicio de estas discusiones "es un logro importante, que muestra que Estados Unidos, así como Irán, quieren romper la inercia", comentó en Twitter Ali Vaez, de la organización de prevención de conflictos International Crisis Group.

Para Kelsey Davenport, responsable de la política de no proliferación en la Arms Control Association, este formato con intermediario no es el ideal, "pero la UE está bien situada para salir del punto muerto y coordinar las medidas necesarias para restaurar el acuerdo".

Esta experta exhorta a un "primer gesto audaz de ambos lados para insuflar un impulso al proceso y demostrar la voluntad política de cada uno".

Washington podría, por ejemplo, desbloquear "el acceso a las transacciones financieras extranjeras y facilitar la ayuda humanitaria" --medicamentos y equipos médicos, en particular--, dice Davenport, mientras que Teherán podría dejar el enriquecimiento de uranio al 20%.

Pero la tarea no será fácil, alertan los expertos. Davenport advierte de "todos aquellos que quieren torpedear el acuerdo" tanto en Estados Unidos como en Irán y considera así que los negociadores deben "actuar rápido".

Con información de AFP, EFE y Reuters

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